lunes, 11 de febrero de 2008

Muere joven se luchó por salvarlo



Falleció ayer y fue sepultado hoy un joven de 22 años cuyos familiares y amigos habían obtenido lavando autos en las calles, con donaciones de particulares y 20 mil dólares que la Secretaría de la Juventud prometió el sábado, casi todos los recursos necesarios para llevarlo a México, donde se le haría un trasplante de médula ósea, que esperaban le salvara la vida.

Francisco Javier Ferreras murió en la Plaza de la Salud alrededor de las 10:30 de la mañana donde tenía 20 días recluido, a la espera de que personas caritativas colaboraran para completar 40 mil dólares, equivalentes a un millón, 363 mil 600 pesos.
Sin embargo, cuando ya se había completado gran parte de esa cantidad, el joven cedió a la aplasia medular que le fue diagnosticada hace tres meses, consistente en la desaparición de las células progenitoras de la médula.

Los 29 mil pesos aproximados recaudados con el lavadero de autos improvisado por familiares y amigos de Francisco Javier fueron usados en el pago de la clínica, mientras que la Secretaría de la Juventud costeó los 39 mil pesos de gastos funerarios, informó Juan José Aybar, organizador de la recolección.
Aybar agradeció ayer tanto la voluntad de la Secretaría de la Juventud como el seguimiento que dio El Nacional a la recaudación de fondos para la salud de su amigo.

Decenas de jóvenes que participaron como lavadores de autos voluntarios se dieron cita en la funeraria Blandino de la avenida Sabana Larga del ensanche Ozama, donde eran velados anoche los restos Francisco Javier, quien estudiaba Ingeniería Química en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, y luego comenzó Ingeniería Informática en la O&M. También laboraba en Plaza Lama.
Los restos fueron sepultados al mediodía en el cementerio Cristo Salvador, en San Isidro.
Sus padres eran Fello Ernesto Ferreras y Ana María Flores y sus hermanos Janna Elizabeth, Wáscar Elías.

El padre recomendó a las autoridades acelerar la instalación de un banco de médulas que podría ser sostenido por familiares de personas que sufren esa enfermedad.
Dijo que su hijo manifestó síntomas repentinos de la enfermedad, ya que llegó del trabajo una noche y se sintió mareado, por lo que fue llevado a la Plaza de la Salud, donde los análisis determinaron que tenía los glóbulos blancos, la hemoglobina y la plaqueta en un bajo nivel. Al otro día los análisis determinaron la aplasia medular.

Ferreras insistió en que las autoridades tomen medidas para la instalación de un banco de médula para ahorrar sufrimientos a personas de escasos recursos que no saben a dónde acudir cuando se presentan esos casos.
Agradeció las atenciones de los médicos de la Plaza de la Salud, de quienes dijo dieron un buen tratamiento tanto al joven como a sus familiares, así como a la Secretaría de la Juventud, cuyo titular, Manuel Crespo, anunció que el organismo asumiría los gastos del entierro de Francisco Javier.

La entidad también había anunciado el sábado que donaría 20 mil de los 40 mil dólares requeridos para el trasplante. El funcionario expresó que la medida fue adoptada por disposición del presidente Leonel Fernández, de quien dijo se sintió muy conmovido al enterarse de la situación por la que atravesaba Francisco Javier.
Crespo explicó que los recursos, provenientes del Fondo de Iniciativas Juveniles y Ayuda a los Jóvenes, incluía el pago del boleto del joven y dos acompañantes.

La decisión del Gobierno fue comunicada a la señora Sara Flores, tía de Francisco Javier, quien recibió la información con la esperanza de que aún fuera posible salvarle la vida, dijo Crespo.
El padecimiento que terminó con la vida de Francisco Javier consiste en la desaparición de las células progenitoras de la médula, impidiendo que se formen las células sanguíneas, produciéndose anemia, propensión a infecciones o sangrados severos, que ponen en peligro la vida del paciente, según explicó Fundamédula en su página de Internet.

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